domingo, 3 de mayo de 2009
Hoy quiero felicitar a todas las Madres y a las dos mías en especial, a mi mamá carmen la biológica, por tantos años de cuidados y de dedicación, por sus faltas de sueño cosiendo cuatro retalillos, para que salieramos a la calle como principitos, recorriendo el mercado todas las mañanas para ver quien tenías la fruta a mejor precio, para que en casa no faltara de nada, ahora que vivo en otro mundo, donde gente de mi generacion, tenia que irse desde niños al cortijo de cualquier señorito para coger aceitunas de sol a sol, valoro aun más la vida que nuestros padres nos dieron, a mi me llevaban el desayuno a la cama en mi cacillo de lata, mientras otros niños de mi edad, con los deditos ateridos de frío llevaban dos horas hurgando en el hielo un puñado de aceitunas negras, para que la familia pudiera sobrevivir, gracias por tanto bienestar y gracias tambien a mi otra mamá la tita Antonia, no tuvo hijos naturales, pero tuvo la suerte o la desgracia de tener una familia muy prolífica, con muchos niños a quien curar un dolor de oidos por la noche, con pañitos calientes o con lo que fuera, pero a la hora que fuera ella siempre estuvo allí como una madraza que tenía que cuidar de todos nosotros, un beso y un homenaje tambien para ella. Gracias "Mama-tita". y un beso tambien para tí en el día de las madres.
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Querida prima, no has podido estar más acertada. Y es que si en algo somos afortunados es en madres. También yo contengo a duras penas las lágrimas cuando pienso en todo lo que mis dos madres han hecho -y hacen- por mí. Gracias, desde aquí, a la madre que me trajo al mundo, y a la que ayudó a que me trajeran. La primera, siempre fiel a su tarea natural. La segunda, eternamente atenta a nuestras necesidades, siempre displicente y dispuesta a dar lo mejor de sí misma a cambio del cariño de alguno de sus "niños". La tía Antonia. La "tita madrina". Ésa que a tantos primos nos hace hermanos. Qué grande eres, tita.
ResponderEliminarA todas las madres, gracias. A la tuya, por ser además tan alegre y llevar consigo la simpatía y las sonrisas, dale un beso muy fuerte cuando la veas.
David.